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Las grasas, sus pro y sus contras

Las grasas, sus pro y sus contras

Por Lic. Vilma Lo Presti, autora "Repostería y panadería con Chía",
www.cookingchia.com

Las enfermedades cardiovasculares están dentro de las siete principales causas
de mortalidad de la población mundial, tanto en países desarrollados como
aquellos en vías de desarrollo. A partir de múltiples estudios científicos se ha
demostrado son provocadas por factores hereditarios y ambientales. Estos últimos
son los más importantes porque sobre ellos se puede actuar haciendo
modificaciones en nuestro estilo de vida, como por ejemplo: dejar de fumar;
controlar el peso corporal; realizar alguna actividad física; realizar cambios
en nuestra alimentación incrementando el consumo de frutas y verduras y
reemplazando las “grasas malas” por las “grasas buenas”.

Pero, ¿Qué es la grasa?

La grasa, al igual que los hidratos de carbono y las proteínas, es un
macronutriente. Hay diferentes tipos de grasas, las más populares son el
colesterol y los triglicéridos. Estos últimos son los más abundantes en la
naturaleza y están constituidos por diferentes ácidos grasos.

¿Qué ácidos grasos existen?

Ácidos grasos saturados: abundan sobretodo en los alimentos de origen animal
como la carne, la manteca, los quesos y, más raramente, en alimentos de origen
vegetal como el coco, la palma y el cacao.
Ácidos grasos monoinsaturados: se encuentran tanto en alimentos animales como
vegetales: carne de cerdo, aceite de oliva, aceite de canola, maní, avellanas y
almendras entre otros. Pertenecen a la familia de los omega 9 y el más abundante
es el oleico.
Ácidos grasos polínsaturados: son considerados nutrientes esenciales; deben ser
incorporados a la alimentación porque el organismo no los produce. Existen dos
familias
– Omega 6: el más conocido es el ácido linoleico, que predomina en aceites
vegetales (girasol, maíz, uva) y en frutas secas, como la nuez.

– Omega 3: están presentes en forma de ácido linolénico en alimentos vegetales
como semillas de chía, lino y soja, y en sus aceites. En los alimentos de origen
animal se destacan las grasas EPA y DHA, presentes sobre todo en peces de aguas
frías como la caballa, el arenque, la sardina, el salmón, el atún y el bacalao.
Además en el mercado existen productos como leches, huevos y margarinas que han
sido enriquecidos con este tipo de grasa omega 3.